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Paradigma Kolping: Programa de Acción para el Siglo XXI |
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Paradigma Kolping: La Solidaridad se hace Acción NOTA PREVIA PARA LA EDICION EN CASTELLANO El documento presentado a continuación bajo el título de PARADIGMA KOLPING, corresponde al "Programa de Acción" de la Obra Kolping de Alemania para el Siglo XXI. Publicamos aquí la traducción al castellano de este importantísimo texto, con el fin de que - a pesar de las diferencias sociales y culturales existentes - pueda servir de guía también a los miembros, las Familias y los dirgentes Kolping en América Latina. Allí donde una adecuada comprensión del texto lo haya aconsejado, insertamos referencias a notas explicativas al final del documento.
Nuestro Paradigma da testimonio de nuestra voluntad, de asumir con autoestima los desafíos del presente y del futuro. El Paradigma es fundamento obligatorio (1) y pauta de orientación, tanto para todas las agrupaciones e instituciones dentro de la Obra Kolping, como para todos sus miembros, dirigentes y funcionarios. Las Familias Kolping que conscientemente dan prioridad a los campos de acción señalados en el Paradigma, adquieren un perfil especial e inconfundible. El Paradigma es el punto de partida para ir desarrollando enunciados cada vez más especificados y pautas de acción cada vez más concretas. Elaborado a través de un diálogo nacional en el que participaron todos los grupos y todas las Familias Kolping del país, el texto definitivo de este Paradigma fue acordado por la Asamblea Federal de la Obra Kolping Alemania con fecha del 28 de Mayo de 2000. Basándose en el Programa de la Obra Kolping Internacional, el Paradigma marca el paso de la Obra Kolping por el umbral del siglo XXI.
Somos una asociación de cristianos comprometidos, abierta para todas las personas, que sobre la base del evangelio y de la doctrina social católica están dispuestos a asumir su responsabilidad. En nuestra asociación, entregamos y recibimos mutuamente orientación y apoyo para la vida. Siguiendo a Adolfo Kolping, queremos fomentar la conciencia de la necesidad de vivir con responsabilidad y de actuar con solidaridad, definiendo nuestra asociación como una comunidad de camino, fe, formación y acción. Somos una asociación católica social constituida democráticamente. Como tal, aprovechamos activamente los espacios de participación social y política. Constituyen los campos prioritarios de nuestra acción nuestros compromisos con los jóvenes, con el mundo laboral, con la familia y con la protección y conservación de este mundo único. La asociación vive del compromiso ad honórem de sus miembros. Sin embargo, una condición fundamental para el éxito de todo lo que hacemos, es la colaboración mutua y armoniosa entre los miembros que trabajan voluntariamente y los funcionarios contratados. Nuestra asociación con todas sus agrupaciones e instituciones y con todos sus servicios se conoce por la sigla "KOLPING", expresándose de esta manera que detrás de todo están una misma idea y un patrón común de acción y de presentación en público.
Confesamos nuestra fe en Jesucristo y su Buena Nueva. De la fe en Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, surgen nuestra misión y nuestra motivación y de ahí desarrollamos la espiritualidad que marca tanto nuestra vida personal como nuestra acción comunitaria. Comprometidos de distintas maneras en pro de un mundo mejor, desplegamos nuestros múltiples talentos, reconociendo en esto la acción del Espíritu Santo entre nosotros. Jesucristo defendió a los pobres y a los débiles. El nos llama a denunciar y a combatir las injusticias tanto en la sociedad como en la iglesia. Siguiendo a Jesucristo, comprendemos la fe como un camino que recorrimos, al mismo tiempo, seguros de nuestra meta y todavía buscándola. De este modo logramos acercarnos también a las personas distanciadas de la Iglesia.
La vida de Adolfo Kolping estuvo marcada por su profunda confianza en Dios, su entusiasmo por Jesucristo y su amor a la Iglesia con todos los aciertos y errores que la caracterizaban. No se resignó ante los problemas sociales de su tiempo. Adolfo Kolping animó a las personas a mejorar su propia vida y con esto a mejorar también sus contextos sociales. Determinó el rumbo intelectual y espiritual de su obra a partir de una estrecha unión entre fe y responsabilidad social, actuando él mismo siempre a la vez como pastor de almas y reformador social. Hablando el lenguaje del pueblo, hizo valer con éxito frente a la opinión pública las convicciones y los valores cristianos. Conquistó a las personas, compartiendo con ellas su propia alegría de hacer oración, de aprender y de trabajar, Adolfo Kolping fue testigo de la fe en su tiempo. En su condición de Beato de la Iglesia, él sigue acompañando su obra también en nuestro tiempo, siendo siendo guía y modelo para nosotros.
Los principios de "personalidad", "solidaridad" y "subsidiaridad" sirven de orientación para construir un orden social que corresponda a la imagen cristiana del hombre. El hombre es el centro y la meta de todo actuar (principio de personalidad). La comunidad ayuda a cumplir aquellas tareas que sobrepasan la capacidad del individuo (principio de subsidiaridad). Todo actuar debe tener en cuenta las necesidades de los miembros más débiles de la sociedad (principio de solidaridad). Estos principios, complementados por los principios del bien común y de la sustentabilidad, constituyen los pilares de la doctrina social cristiana que para nosotros es el fundamento sobre el cual se establece todo ordenamiento de la sociedad, del Estado y de la convivencia de los pueblos. Al momento de tomar decisiones, el provecho de toda la sociedad se antepone a la satisfacción de intereses individuales (principio del bien común). La responsabilidad por las generaciones futuras exige un uso respetuoso de los recursos fundamentales de nuestro mundo (principio de sustentabilidad). Estos son los principios que nos guían en nuestra participación activa y responsable en la configuración de un mundo de acuerdo con la dignidad humana.
Sobre todo a través de la vida de las Familias Kolping, la Obra Kolping se convierte en realidad palpable como comunidad que recorre un camino en común. Una Familia Kolping vive gracias a las relaciones de amistad y mutuo respeto que se dan entre las distintas generaciones que la constituyen. Motivamos y animamos a las personas a atreverse a formar parte de nuestra comunidad, con el fin de que también ellas experimenten nuestra forma de actuar en común como un enriquecimiento para su propia vida. Tomamos en serio las necesidades de cada uno de nuestros miembros. La Familia Kolping se concibe a sí misma como comunidad de carácter familiar. Esta característica se hace palpable a través de la confianza mutua, a través de la capacidad de diálogo y también a través de la manera en que se llevan a cabo las discusiones y los conflictos cuando se trata de buscar puntos de vista de consenso. La Familia Kolping es una comunidad solidaria que se mantiene unida también en tiempos difíciles. El trabajo en común que realizan miembros Kolping pertenecientes a distintas generaciones brinda una oportunidad especial, para que jóvenes y adultos se conquisten y se valoren mutuamente como colaboradores en una misma tarea. Esta colaboración amistosa y respetuosa favorece el permanente desarrollo de nuestra comunidad. La juventud Kolping tiene su autonomía específica y actúa con responsabilidad propia. Comparte la responsabilidad común por el trabajo transgeneracional de las Familias Kolping y de la Obra Kolping.
La formación personal y profesional y el aprendizaje permanente son elementos imprescindibles para poder vivir una vida responsable para consigo mismo y comprometida con el bien común. El aprendizaje y la formación son características esenciales de nuestro modo de trabajar y actuar como asociación Para Kolping el saber y la competencia social son partes de una formación integral. Por esto promovemos y apoyamos a los individuos de acuerdo a sus capacidades y aptitudes. Queremos que cada persona tenga su oportunidad. El aprendizaje y la formación entregan experiencias importantes, amplían el horizonte intelectual, despiertan la curiosidad y ayudan a encontrar la alegría de vivir. Con sus ofertas de formación, Kolping llega a un gran número de personas más allá del círculo de los miembros. A través de nuestras instituciones de formación asumimos y cumplimos funciones en favor de la sociedad en general. Nuestras instituciones de formación y capacitación ofrecen tanto a jóvenes como a adultos distintas actividades de formación personal y profesional. A todos les brindamos una gran variedad de calificaciones de acuerdo a las capacidades de cada uno, contribuyendo así tanto a su desarrollo personal como a su progreso profesional. A las personas menos favorecidas les ayudamos a integrarse a las distintas actividades de formación laboral. Como comunidad que abarca distintas generaciones, nos preocupamos de manera especial de ofrecer actividades de formación para toda la familia. Nuestras instituciones de formación apoyan y fomentan este enfoque de nuestro trabajo.
Los problemas sociales, económicos y ecológicos actuales nos piden un compromiso sociopolítico serio. Como asociación católica social asumimos este desafío. Fomentamos la conciencia social y la acción que deriva de ella. Con tal fin elaboramos conceptos y los ponemos en práctica. Estamos al servicio de los demás, lo cual incluye nuestra disposición a acompañar la vida del otro y a defender, sobre todo, a los marginados y los necesitados de ayuda. Asumir compromisos políticos militando en partidos políticos democráticos y presentándonos como candidatos para cargos de elección popular es para nosotros un aporte imprescindible para la transformación responsable de la sociedad. Por esto apoyamos y fomentamos este compromiso de nuestros miembros. Trabajando o bajo nuestra propia responsabilidad o en cooperación con con otras organizaciones e instituciones, ejercemos influencia sobre la toma de decisiones políticas, tanto en el ámbito de la sociedad en general, como en el ámbito eclesial, en particular. Somos una asociación con fines políticos a nivel social y laboral. Como tal participamos - en colaboración con otras asociaciones sociales cristianas - en los órganos autónomos de representación de intereses (2) tanto en el ámbito de las instituciones sociales como en el ámbito de la empresa pública y privada. Apoyamos la participación de nuestros miembros tanto en las organizaciones sindicales como en todas las áreas de la gestión compartida (2)que compete a los trabajadores y empleados del sector público y privado. Brindamos el mismo apoyo a aquellos miembros que hayan sido designados como jueces adjuntos (3)contribuyendo a través de este cargo ad honórem a la consolidación de las estructuras sociales.
La fuente de nuestro compromiso es una vida que se basa en fundamentos espirituales y religiosos. Esta vida está marcada por el encuentro personal con Jesucristo y se expresa a través de la oración, del amor activo al prójimo y de la meditación de la Palabra de Dios y de nuestra participación en la celebración de los sacramentos. Esta actitud fundamental cristiana define nuestro trabajo y nos ayuda a asumir los desafíos que encontramos en nuestro camino. A la vez, nos compromete con acercarnos con respeto y responsabilidad a las personas que nos rodean y estar atentos a sus necesidades. Las Familias Kolping se conciben a sí mismas como grupos marcados por la fe, capaces de acoger a personas que todavía están en pleno proceso de búsqueda de su identidad religiosa. Incluimos en nuestras oraciones personales y comunitarias las penas y alegrías tanto de personas concretas como de toda la humanidad. Nuestro compromiso se basa en el Evangelio y em la fe de la Iglesia. Los acuerdos y las resoluciones tanto del Concilio Vaticano II como de los sínodos nacionales nos señalan el camino a recorrer. Estamos comprometidos con la unidad de todos los cristianos y decididos a aprovechar toda oportunidad para aportar lo nuestro a la recuperación de la comunión plena entre las iglesias. De acuerdo con la dignidad y responsabilidad de los laicos en la Iglesia, participamos en la construcción y renovación de la Iglesia desde nuestro propio ámbito de responsabilidad y de un modo, a la vez, crítico y leal. Formamos parte de la Iglesia católica. Sin embargo, invitamos también a cristianos de otras confesiones a sumarse a nuestro trabajo. Apoyamos y fomentamos todos los esfuerzos tendientes a la restitución plena de la unidad de los cristianos sin perjuicio de las diferencias legítimas que también en el futuro pueda haber. Nuestra fe en un solo Dios nos compromete con el diálogo con todos los hombres de buena voluntad.
KOLPING orienta a los jóvenes y los apoya en el desarrollo de su personalidad y en la planificación de su futuro. Con esto contribuimos a que también nuestra sociedad sea capaz de enfrentar el futuro con éxito. KOLPING considera imprescindible para adquirir competencia social que las personas reciban una formación sólida en el ámbito de los valores, tengan la oportunidad de experimentar y aprender solidaridad y aprendan a aceptarse a sí mismas con los rasgos característicos de su propia personalidad. A través de las actividades de nuestra asociación y de las instituciones que le pertenecen, fomentamos en nuestros miembros la autonomía y la autoestima, la apertura para con los demás y la alegría de la vida. En el ámbito de la educación y de la formación queremos promover un cambio de perspectiva con el fin de que se enfaticen precisamente estas actitudes. KOLPING se concibe como un espacio de aprendizaje para la vida, donde surgen contactos y donde se facilita el intercambio entre las generaciones. Se concibe también como un espacio donde los jóvenes puedan tener experiencias y vivencias que los motiven a asumir de manera responsable y autónoma compromisos sociales que para ellos tengan sentido y contribuyan a su propia alegría de vivir. Animamos y motivamos a los jóvenes a participar en actividades sociales, políticas y religiosas. A través de nuestras estructuras y de personas comprometidas, les ofrecemos apoyo para la planificación y configuración de su propia vida. Siguiendo la tradición de nuestro fundador, KOLPING ofrece a los jóvenes oportunidades de vivir experiencias de fe y comunidad que los hagan capaces de participar activamente en la transformación de la Iglesia y de la sociedad. A través de sus múltiples actividades, a veces unidas a posibilidades de alojamiento, KOLPING abre a los jóvenes accesos a la vida laboral y profesional.
KOLPING concibe el trabajo humano como oportunidad para el desarrollo personal, aporte para la sociedad y participación en la transformación del mundo de acuerdo con la misión que recibimos de nuestro Creador. Consideramos de igual valor el trabajo remunerado, el trabajo que se realiza al interior de la familia y el trabajo ad honórem al servicio de la sociedad. Estamos comprometidos con la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres en el mundo laboral. Por esto, KOLPING aboga por el reconocimiento público y la revalorización social tanto del trabajo en el hogar como del trabajo ad honórem en general. En consecuencia, exigimos que se amplíen las posibilidades, para que cada persona elija el tipo de trabajo que le sea más apropiado, y demandamos que se vayan mejorando las condiciones marco, para que los trabajos a nivel de familia, a nivel de voluntariado y a nivel laboral y profesional sean cada vez más compatibles mutuamente. KOLPING asigna un significado especial a una configuración del mundo laboral que esté acorde con la dignidad humana. Esta dignidad es el criterio con el cual se deben juzgar los nuevos procesos sociales que se están desarrollando bajo conceptos como, por ejemplo, globalización o sociedad de información y comunicación. Siguiendo la tradición de Adolfo Kolping, enfatizamos dentro de este contexto nuestro especial compromiso con las personas excluidas y marginadas del progreso. Debido a la forma en que está cambiando el trabajo remunerado, KOLPING considera que el financiamiento tradicional del Estado social corre serios peligros. Con el fin de mantener los beneficios de la economía social de mercado, participamos activamente en la tarea de seguir desarrollando los sistemas de seguridad social. Para mantener y asegurar la paz social y en beneficio de las personas afectadas, KOLPING exige la disminución de la alta tasa de desocupación. Esto podrá lograrse poniendo en práctica nuestra concepción del trabajo. KOLPING - ya desde los tiempos de su fundación - tiene una relación especialmente estrecha con el artesanado cuya importancia - tanto económica como social - deriva de la amplia variedad de actividades que incluye y del gran número de puestos de formación que ofrece. KOLPING exige respetar el día domingo como día destinado a la recreación, a actividades comunitarias y culturales y a celebraciones religiosas.
KOLPING concibe a la familia como una comunidad - constituida a permanencia - entre una mujer y un hombre con sus hijos, que comparte la vida, las responsabilidades y los medios económicos. Este concepto de familia por extensión incluye también a las familias monoparentales. Según nuestra concepción, el mejor fundamento para que una familia pueda desarrollarse exitosamente, es el matrimonio contraído ante Dios y los hombres. KOLPING respeta que cada persona elija su propia forma de vida, sin embargo considera a la familia como la piedra angular de la sociedad. Por esto estamos comprometidos con la especial protección del matrimonio y de la familia, tal como ésta está expresada en la Ley Fundamental de nuestro país (4). KOLPING exige la protección incondicional del valor y de la dignidad de la vida humana. Por esto agudizamos en la sociedad la conciencia de que la vida no está a disposición del hombre, defendiendo, particularmente, el derecho a la vida de los niños antes de nacer y de las personas enfermas, discapacitadas y de edad avanzada. KOLPING anima a las personas a llevar una vida matrimonial y familiar auténticamente cristiana y las apoya en este camino. Esto lo consideramos importante, dado que las familias son los lugares donde se aprende vivir la fe, los valores, la cultura y la solidaridad. KOLPING demanda la promoción de las familias sobre la base de condiciones marco sociopolíticas, sociales y financieras que las apoyen adecuadamente con el fin de favorecer la convivencia con los hijos. Nosotros mismos nos distinguimos por actitudes y conductas amigables frente a las familias con hijos, lo cual se expresa también a través de las múltiples actividades para familias que ofrecen tanto las Familias Kolping como los "Centros Kolping para Vacaciones Familiares" (5). KOLPING invita a participar también a personas separadas, divorciadas y vueltas a casar. Les damos la bienvenida y les ayudamos a tener junto a nosotros la experiencia de formar parte de la Iglesia.
KOLPING demanda un convivencia de igual a igual entre los oriundos y los extranjeros (6) que viven en nuestro país. Sólo así se facilitará la comprensión y la tolerancia frente a personas procedentes de otras culturas y se puede experimentar el enriquecimiento que la presencia de ellas muchas veces significa para nosotros y nuestra sociedad. KOLPING está comprometido con integrar plenamente a nuestra sociedad a los extranjeros que viven en medio de nosotros, enfatizando la necesidad de que todos los involucrados en este proceso cumplan mutuamente con sus derechos y obligaciones. Promovemos la comprensión frente a formas de vida distintas de las nuestras, esperando la misma comprensión de parte del extranjero frente a nuestras costumbres culturales. KOLPING aboga en el mundo entero por la puesta en práctica de estructuras políticas justas y democráticas y por el respeto a los Derechos Humanos, dado que sólo así una paz permanente será posible. KOLPING está convencido de que el abismo existente entre pueblos pobres y pueblos ricos puede ser superado a través de estructuras justas a nivel mundial, sobre todo, en el ámbito comercial y financiero. Por esta razón promovemos la conciencia y el compromiso en favor de la cooperación internacional. KOLPING colabora en forma múltiple - a través de ideas, personas y recursos - con contrapartes extranjeros, tanto dentro de sus propios países como dentro del nuestro, procurando siempre prestar "ayuda para la autoayuda". Damos y recibimos ayudas y sugerencias para el trabajo que cada cual realiza. A través de contactos y proyectos de cooperación, KOLPING se une a muchas personas que viven y trabajan en distintas partes del mundo. A través de la Obra Kolping Internacional se ha ido tejiendo una red de relaciones múltiples, dentro de las cuales fomentamos de manera especial el encuentro entre los jóvenes. KOLPING asume su responsabilidad por la conservación de la Creación a través de un compromiso activo y permanente en favor de la protección eficaz y duradera de las bases de vida en este mundo único. Estamos conscientes de que la manera en cada uno de nosotros usa los bienes de la naturaleza, muestra el grado de su compromiso personal en este ámbito.
Somos KOLPING: Animamos e invitamos a otros a formar parte de nuestra comunidad. Somos KOLPING: Actuamos cumpliendo la misión de Jesucristo. Somos KOLPING: Consideramos a Adolfo Kolping modelo para nosotros. Somos KOLPING: Nos sentimos en casa en la Iglesia. Somos KOLPING: Formamos una comunidad transgeneracional de carácter familiar. Somos KOLPING: Constituimos una asociación católica social que deja huellas en la sociedad. Somos KOLPING: Acompañamos a las personas en los procesos de formación humana y profesional. Somos KOLPING: Abrimos perspectivas para los jóvenes. Somos KOLPING: Promovemos una concepción cristiana del trabajo. Somos KOLPING: Nos concebimos como defensores de la familias. Somos KOLPING: Tejemos alrededor del mundo una red de cooperación entre contrapartes. Somos KOLPING: Vivimos con responsabilidad, actuamos con solidaridad. NOTAS EXPLICATIVAS
(1) Al declarar el Paradigma como "fundamento obligatorio" del trabajo Kolping, la Asamblea Federal de la Obra Kolping Alemania le da este documento un rango de máxima importancia para sus miembros, agrupaciones e instituciones. (2) La legislación laboral alemana contempla una participación importante de los funcionarios - organizados en "órganos autónomos de representación de intereses" - en la toma de decisiones específicas al interior de una institución o empresa. Debido a este hecho, se habla de una "co-gestión" o "gestión compartida" por parte de los trabajadores y empleados. (3) En el ámbito del sistema judicial alemán existe la institución de los "jueces adjuntos ad honórem" que junto con un magistrado profesional ven y resuelven cierto tipo de causas penales. Cualquier ciudadano adulto puede ser designado para desempeñar ese papel durante un determinado período. (4) Se refiere a la Constitución Política de la República Federal de Alemania. (5) Los "Centros Kolping para Vacaciones Familiares" existen en varios países de Europa. (6) La "convivencia de igual a igual entre los oriundos y los extranjeros" es un tema especialmente delicado en Alemania, pero también en otros países de Europa Occidental, dada la presencia - en algunas partes masiva - de extranjeros provenientes de las más diversas culturas. En el caso específico de Alemana, la Obra Kolping - particularmente la rama juvenil - cumple un papel destacado en la lucha contra la xenofobia. |
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